LA POLÍTICA DE LA SANGRE FÁCIL

Tengo una idea. Recorro una mañana los mejores túneles de la capital, apuntando cuidadosamente muros de contención, cimientos estratégicos y horas punta. Luego me meto en internet y en un periquete me hago con fórmulas sencillísimas para elaborar potentes explosivos caseros. Seguidamente me bajo en Lavapiés y le doy a unos moritos los planos y las fórmulas en el nombre de Alá todopoderoso. Me voy a mi casa y espero a que vuelen unos cuantos subterráneos neurálgicos. Las noticias dicen que se superan los 300 muertos. Misión cumplida: el 11-M es agua de borrajas. Y como solo soy ideólogo intelectual de la masacre, quedo libre y me tomo un vermut en la taberna de la esquina, al tiempo que ayudo a un par de medios de comunicación a subir su tirada y evito algunas regulaciones de empleo. No me digas que no soy un jodido héroe social.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s